domingo, 17 de julio de 2011

ECORDANDO QUIÉNES REALMENTE SOMOS (Parte uno y dos)

ECORDANDO QUIÉNES REALMENTE SOMOS (Parte uno)


El estado natural de ser de lo divino es el gozo, y como seres divinos tenemos la capacidad de manipular la energía a fin de que nos sirva. Elegimos manipular la energía de una manera que se manifestara en un cuerpo que pudiéramos habitar para tener la experiencia de actuar, descubrir, y experimentar la vida, y dentro de este cuerpo creamos una mente para tener algo que nos apoyara en esa experiencia. Dado que optamos por no recordar quienes somos, también elegimos cerrarnos a nuestro estado natural de gozo y en su lugar permitimos que la mente fabricara las emociones con el fin de darnos una sensación de estar vivos.



De todas las cosas que están sucediendo en todo el mundo hoy en día, el fenómeno más emocionante de todo lo que está ocurriendo es que miles de individuos están recordando quiénes son, que somos seres divinos que deliberadamente elegimos tener la experiencia de ser humanos que no tienen memoria de sus raíces divinas. 

El estado natural de ser de lo divino es el gozo, y como seres divinos tenemos la capacidad de manipular la energía a fin de que nos sirva. Elegimos manipular la energía de una manera que se manifestara en un cuerpo que pudiéramos habitar para tener la experiencia de actuar, descubrir, y experimentar la vida, y dentro de este cuerpo creamos una mente para tener algo que nos apoyara en esa experiencia. Dado que optamos por no recordar quienes somos, también elegimos cerrarnos a nuestro estado natural de gozo y en su lugar permitimos que la mente fabricara las emociones con el fin de darnos una sensación de estar vivos. Básicamente, decidimos jugar un juego en el que, en lugar de experimentar un constante gozo natural, afilamos a la mente para que fabricara una amplia gama de emociones, desde los máximos extremos a los mínimos extremos, que dan como resultado la creación del drama. Esto no sólo nos da una sensación de estar vivos, sino que nos da un propósito porque el drama proporciona una sensación ilusoria de que hay problemas, lo que luego nos da incentivo para resolver estos problemas, y esta dinámica ha sido el medio que hemos utilizado para evolucionar como especie. Así es como la vida se ha expandido en el mundo de la dualidad. 

Sin embargo, ya que estamos viviendo sin sentir nuestro estado natural de gozo y, por lo tanto, sin saber que somos los creadores, también le dimos a la mente el control total para hacer lo que tenía que hacer para guiar nuestras vidas. Se podría decir que le entregamos nuestra soberanía a la mente. Por lo tanto, sin la conciencia de cómo hacernos cargo de nuestra vida, nos cuesta mucho enfrentar algunas de las emociones que nuestra mente fabrica, las que tienden a desequilibrarnos. Históricamente hemos alejado tales emociones no deseadas. Si son emociones muy intensas o alguna regla, tal como nos dicta un decreto religioso, “¡Oh, no deberías sentir eso!” entonces las alejamos. Esta ha sido nuestra manera histórica de enfrentar tales emociones. Sin embargo, en el proceso hemos estado creando aspectos emocionales de nosotros mismos que literalmente toman vida propia. En otras palabras, manipulamos la energía de una manera que creó emociones, pero entonces nos separamos de esas emociones que no nos gustaron. Y, sin embargo, ya que somos el creador de estas emociones, literalmente son parte de nosotros energéticamente por lo que nunca realmente desaparecen. 

En cambio, estos aspectos de nosotros tienden a atascarse en cualquiera que sea el problema que haya sido que causó que los alejáramos en primer lugar. Puesto que albergan emociones que no son deseados, literalmente se convierten en “niños” no deseados, por así decirlo, que abandonamos, en el sentido de que somos su creador y sin embargo no queremos tener nada que ver con ellos. Se podría decir entonces que estos aspectos emocionales son como huérfanos que han sido abandonados por sus padres, quizás sin saber siquiera quiénes son sus padres. En esencia, se pierden en su problema y deambulan sin rumbo en otras dimensiones, y de vez en cuando nos encontramos experimentándolos energéticamente, a menudo preguntándonos de dónde diablos vino eso. 

Mientras tanto, ya que optamos por olvidarnos de que somos divinos, no tenemos conciencia de nuestro papel en la creación de estos aspectos por lo que cuando se aparecen energéticamente en la forma de estas emociones no deseadas, fácilmente nos podemos identificar con ellos. En otras palabras, ya que no sabemos quien realmente somos, tendemos a creer que somos estas emociones. Al igual que los aspectos, podemos entonces perdernos en su problema y nosotros también deambularemos sin rumbo por la vida. 

Esto es precisamente lo que ha tenido lugar históricamente. Mientras hemos estado evolucionando a través de la experiencia del día a día de la resolución de problemas como consecuencia del drama, también hemos ido acumulando una enorme cantidad de aspectos emocionales y nos hemos identificado con ellos, y por lo tanto, nos hemos alejado de cualquier conciencia de quienes somos realmente, tanto es así que a pesar de que hemos creado un mundo increíble de avance tecnológico y científico, todavía estamos en la Edad Media cuando se trata de comprender las complejidades de nuestro estructura emocional. En el campo de la sicología, no hay comprensión real de qué hacer con los individuos que están tan angustiados que terminan en instituciones. No tienen ni idea de cómo resolver los problemas de estas personas porque no tienen idea de quiénes son. Los profesionales tampoco saben quiénes son así que es como un ciego guiando a otro ciego. En consecuencia, no faltan los individuos que de repente muestren emociones bizarras y aterradoras que se traducen en acciones trágicas, y no tenemos ni idea de porqué y peor aún, cómo evitar que otros de repente exhiban el mismo comportamiento irracional. 

La solución radica en saber quiénes somos y la buena noticia es que con el potencial que tenemos en este momento para recordar quiénes somos, también tenemos el potencial para ponerle fin al drama dentro de nosotros mismos y literalmente volver a nuestro estado natural de gozo. Esto puede suceder pasando por el proceso de recordar quien realmente somos, lo que incluye traer a casa poco a poco todos nuestros aspectos emocionales. Parte de este proceso también implica re-cuperar el control de nuestras vidas, aprendiendo a sentir en nuestro espacio del corazón, donde habita lo divino, y escucharlo en vez de dejarnos guidar por la mente, que nunca sabe a ciencia cierta lo que es mejor para nosotros. Se podría decir que cuando le dimos autoridad sobre nuestras vidas a la mente, habíamos puesto nuestro corazón, o lo divino, en una caja, la tapamos, y se nos olvidó incluso que estaba ahí. 

A medida que pasamos por este proceso, comprender lo que está pasando puede ser extremadamente útil. Por ejemplo, puesto que somos divinos en nuestra esencia, esto significa que quien sea que pensemos que somos es en realidad sólo un papel que estamos representando en el escenario de la vida. Nuestra personalidad y la forma en que percibimos la vida contribuyen con el tipo de elecciones que hacemos, pero no es un reflejo de quienes somos en realidad. Es un reflejo del punto de vista del papel particular que hemos elegido representar. Cada buena película u obra tiene un guión bien escrito que incluye todos los ingredientes necesarios para inspirar o tocar las vidas de la audiencia de alguna manera de forma que le quitan a la actuación algo que se quedará con ellos. Bueno, nuestras vidas son en realidad sólo nosotros representando un guion que hemos escrito de forma que nuestras acciones son una gran actuación que se está interpretando momento a momento, mucho como un programa de televisión de reality. Y al igual que una buena película, tenemos influencia sobre el público que aparece en nuestro guion de forma que otros a nuestro alrededor quitan algo de nuestra actuación. 

Cuando verdaderamente entiendes esto, te das cuenta de que eres el actor y que lo que estás eligiendo cada día es sólo un papel que estás representando pero no eres este papel, eres el actor. Y, sin embargo, debido a que te has identificado tan fuertemente con no importa qué pensamientos y emociones que tu mente ha fabricado, quedas atrapado en la creencia de que eres el personaje que estás representando en lugar del actor que ha aprendido el papel tan bien que se desempeña como si lo fuera. Si un actor continuara representando el papel mucho después de que hubiera terminado la filmación, se le consideraría que es extraño, quizás incluso que está mentalmente mal. Y, sin embargo, esto es precisamente lo que hacemos. Elegimos papeles pero luego cuando la vida cambia y pasamos a otras experiencias, tendemos a seguir desempeñando el mismo viejo papel, a pesar de que ya no nos sirve en absoluto. Somos actores increíbles y podemos cambiar el guion en cualquier momento que queramos, pero por lo general no lo hacemos porque no estamos conscientes de lo que está pasando, y esto nos lleva a perdernos en nuestros papeles, atascados en llevar a cabo los mandamientos de la mente para que literalmente estemos alejados de quien realmente somos. Pero con el conocimiento de esto, ahora puedes comenzar el proceso de recordar quién eres para que puedas comenzar a soltar ésos viejos papeles, lo que permite que tus aspectos emocionales vuelvan a casa. 

Puesto que la mente es donde estamos jugando el juego de fabricar emociones extremas, lo que resulta en la creación del drama, que proporciona una sensación ilusoria de que hay problemas, lo que entonces nos da incentivo para resolver estos problemas, entonces cuando la mente percibe un problema y luego se reta a encontrar una solución, esto sigue siendo la manera de la mente de mantener el control porque todo este juego se juega dentro de la mente. La mente tiene demasiado miedo de entregarle todo el juego al corazón porque, bueno, como su creador le pedimos a la mente que nos protegiera de lo que consideramos un corazón inestable así que no es de extrañar que incluso la mente no confíe en el corazón con demasiada facilidad. 

Así que a fin de cuentas, somos responsables de toda esta experiencia de juegos que estamos teniendo como un humano. Cuando optamos por no tener conciencia de nuestra naturaleza divina y por lo tanto le entregamos el control de nuestras vidas a la mente, que entonces comenzó a fabricar emociones para que nos sintiéramos vivos, y esta acción provocó entonces emociones extremas por lo que algunas fueron demasiado dolorosas para manejar, que a su vez nos hizo alejarlas, creando los aspectos emocionales, entonces le dimos a la mente la tarea de tratar de encontrar una solución por habernos encontrado en el dilema de tener emociones no deseadas y atascadas, cuando fuimos nosotros los que nos permitimos quedar atrapados en este lío en primer lugar. Todo el proceso comenzó cuando le entregamos el control de nuestras vidas a la mente. Por eso a la mente se le ocurrió la idea de la auto-ayuda. Percibía que el alma anhelaba que se le permitiera salir de la caja en la que la colocamos, y percibía que el humano se estaba impacientando a causa de esto, así que rápidamente fabricó una manera de apaciguar al humano mientras que mantenía su posición como guía y comandante. 

Lo que logramos crear es la percepción de un mundo que está lleno de problemas que nos sentimos responsables de encontrarles soluciones, y esto se ha convertido en nuestra forma de vida en el planeta Tierra. Estamos atrapados en un juego de hacer. Cada humano percibe algún tipo de problema en su vida, ya sea muy simple o infinitamente dramático, y por lo tanto, tiene algún tipo de reacción, ya sea de acción para resolver el problema o la no acción que da como resultado un cierto grado de culpabilidad en algunos casos por no hacer nada al respecto del problema. Y lo que estoy diciendo es que todo este juego de la vida humana como lo conocemos, se está reproduciendo en cada momento dentro de la mente. Estamos representando un papel. La mente ve un problema y luego entra en modalidad de “salvar”, cuando en realidad todo esto es una ilusión. La energía está siendo manipulada por el perceptor para que aparezca en forma de un problema, que es en realidad sólo un reflejo del actual sistema de creencias que percibe lo que la vida significa y quiénes son. Por ejemplo, si el perceptor está experimentando caos, preguntándose por qué ciertas cosas están sucediendo en su vida, su mundo exterior va a reflejar esto pareciendo estar en caos también. 

La mente crea primero el sistema de creencia, luego se cuestiona, lo que provoca luchas emocionales, y esto entonces le da a la mente la oportunidad de señalar con el dedo un problema percibido que en realidad es responsable de haber creado (aunque se engaña pensando que algo más es responsable de ello), lo que le permitirá lanzarse en otro juego llamado modalidad de encontrar la solución, y esto es una especie de circuito continuo de drama en el que le encanta jugar porque es su forma de asegurar su continua existencia, así como su dominancia como nuestra guía. 

Lo que es fascinante es que este circuito continuo se puede romper con un simple cambio en tu percepción. Por ejemplo, después de crear aspectos emocionales y luego alejándolos, estos aspectos van a querer con el tiempo volver a casa. Como dije, son como niños huérfanos y qué más quisieran que ser abrazados por su padre perdido hace tiempo, que resulta ser tú. Esta es precisamente la razón por la que la parte divina de ti escribe en tu guion oportunidades para que tus aspectos sean experimentados. Las circunstancias que activarán los mismos aspectos emocionales que has creado serán inducidas a aparecer justo delante tus ojos. De esta manera, lo divino está constantemente trabajando para hacer que tu mundo externo te refleje de vuelta en quien te has convertido, que incluye todos tus aspectos emocionales. Esto se debe a que el tú verdadero-lo divino-sabe lo que realmente quieres, incluso cuando tú no. Sabe que tu mayor deseo es volver a tu estado natural de gozo (porque eso es lo que eres) y para hacer eso, vas a tener que aprender a aceptar todos estos aspectos que has creado, pero que no les has dado importancia. Por lo tanto, los creará para que sean experimentados en tu cara, con la esperanza de que los aceptes y honres. 

Cuando las emociones se presentan, esta es tu oportunidad de abrazarlas y honrarlas y traerlas a casa. Sólo ha sido porque no entendíamos esto de que hemos estado continuamente alejándolas, provocando el circuito continuo del drama. Cuando recuerdas que eres el creador, ahora sabes que las emociones desencadenadas son oportunidades llamando a tu puerta. Sabes que no eres estas emociones. Tú eres el padre divino que ama y adora a estos aspectos o hijos. Este es tu momento para brillar como un padre incondicionalmente amoroso y darles la bienvenida a casa a tus hijos. 

Una vez más, ha sido la falta de conciencia y la comprensión en cuanto a quién somos en realidad y para el caso, quienes no somos, lo que nos ha hecho jugar estos juegos de la mente durante tantas vidas. Como el humano, creemos que somos lo que nuestra mente nos dice que somos (lo que sea que nos alimente) y nos dejamos manipular por la mente a poner nuestro enfoque en eso para quedar totalmente atrapados en todo tipo de causas, motivadas por los problemas percibidos que son ilusorios, y así es precisamente cómo nosotros como el creador divino hemos manipulado la energía para que nos sirva en este mundo de la dualidad. Este juego ha sido como una montaña rusa, y oh qué paseo ha sido. Hay algo acerca del drama de ello que es tan seductor que nos mantiene continuamente a todos volviendo por más, vida tras vida. Es similar a cuando vemos un accidente en la carretera donde hay varias ambulancias. Una parte de nosotros quiere ver los detalles sangrientos. Esta es también la razón por la que tendemos a ser atraídos por las noticias negativas de los medios de comunicación. 

Sin embargo, hemos jugado a este juego por mucho tiempo y lo hemos analizado a lo largo del camino tanto que ahora estamos empezando a comprender la naturaleza de este juego, y que es precisamente eso -¡sólo un juego!- Ahora, sin duda podemos optar por continuar jugando el juego, representando el mismo viejo guion que estamos agotados de realizar tantas veces, o podemos optar por hacer otra cosa, tal como empezar a identificarnos con quien realmente somos como el creador. Este es el primer paso para permitir que lo divino se fusione con lo humano, que es el más grandioso potencial de todos los potenciales que está disponible para nosotros en este momento. Si decides comenzar a identificarte con lo divino como el actor en lugar de con tu mente como el papel, lo más probable es que tendrás un encuentro con tu alma (lo divino dentro de ti) que te permitirá momentáneamente volver a experimentar o recordar tu estado natural de ser-gozo-. Esto a su vez, te traerá gran claridad y saber de que realmente eres el creador. Simplemente lo sabrás. Nadie más tiene que decírtelo y nadie más puede disuadirte de lo que has experimentado. Simplemente sabes. 

CONTINUARÁ…. 



Por Paul Reinig


http://maestrosascendidosendataha.blogspot.com/2011/05/recordando-quienes-realmente-somos.html





RECORDANDO QUIÉNES REALMENTE SOMOS (Parte dos)


Pasaste vidas encerrado en una identidad particular de quien tu mente pensaba que eras. Sin embargo, hoy, que es un tiempo que algunos llaman la Nueva Energía, un despertar de este sueño ha comenzado. Una de las mejores maneras de conectarte a tu alma divina es a través de la respiración. De hecho, si alguna vez hubo un atajo para tener una experiencia con tu estado natural de gozo, es la respiración. Dedique tiempo, 5 a 15 minutos al día-aún mejor-dos veces al día, para sólo respirar, permitiendo que su cuerpo se relaje completamente. Esto va a tener el efecto de que te sientas equilibrado y conectado en tu interior. Se trata de una sensación de estar a salvo. Literalmente te estás entrenando para sentirte a salvo.



En “El Proceso de Recordar Quien Realmente Somos, Primera Parte,” compartí que de todas las cosas que están sucediendo en todo el mundo hoy en día, el fenómeno más emocionante de todo lo que está ocurriendo es un proceso de recordar quien realmente somos. Este proceso implica conectarse a su alma re-cuperando el control sobre su vida alejándola suavemente de la mente y permitiéndole a su corazón que se encargue, y también incluye lentamente traer a casa sus aspectos emocionales. 

Una de las mejores maneras de conectarte a tu alma divina es a través de la respiración. De hecho, si alguna vez hubo un atajo para tener una experiencia con tu estado natural de gozo, es la respiración. Dedique tiempo, 5 a 15 minutos al día-aún mejor-dos veces al día, para sólo respirar, permitiendo que su cuerpo se relaje completamente. Esto va a tener el efecto de que te sientas equilibrado y conectado en tu interior. Se trata de una sensación de estar a salvo. Literalmente te estás entrenando para sentirte a salvo y cuando la vida trae circunstancias potencialmente estresantes, vas a descubrir que puedes empezar a optar por ir a tu espacio seguro, evitando así el estrés. También descubrirás que empezarás a experimentar momentos de gozo por ninguna razón en particular. 

Una vez que hayas tenido tal experiencia tu vida cambiará por completo, o cambiará de dirección. En primer lugar, te darás cuenta de que en algún lugar dentro de ti siempre has sabido que no eras el personaje que intentabas representar. Es probable que te esforzaras por transformarte en algo que no eras con el fin de encajar y ser aceptado. O bien, pudiste haber sabido que eras diferente y trataste de mantener un perfil bajo, con la esperanza de integrarte y no ser notado. De cualquier manera, no podías realmente ser tú mismo y lo sabías y en algún lugar dentro de ti odiabas esto de tu vida. 

Ahora que te das cuenta de que había una razón de que fueras diferente, que habías elegido a nivel de alma alejarte de los típicos juegos en que la mayoría de los humanos se encuentran atrapados, tu mente intentará seguir con lo mismo de siempre pero tú sabrás que no eres tu mente. Esta es una profunda comprensión. Sin embargo, debido a que no sabías esto antes, tienes el hábito de sólo permitir que la mente te dicte órdenes con los que habitualmente has concordado, llevándolos a cabo sin pensarlo en absoluto-en esencia-has sido un esclavo de tu mente, atrapado en el desempeño de distintos personajes cuando el verdadero tú era el actor detrás del papel. 

Sin embargo, una vez que sabes quién eres, también ves a la mente por lo que es. Te das cuenta de cómo le has estado permitiendo dictarte sus órdenes, lo que significa, que has estado evitando responsabilizarte por haber creado la vida que tienes. Es más fácil culpar a alguien más o incluso a la mente por ello, que es otro juego en el que todos quedamos atrapados-asegurar ser una víctima de las circunstancias de la vida-. Comienzas a ver cómo literalmente entregaste tu libertad de estar a cargo de tu vida porque en realidad no querías ese papel. Convenientemente olvidaste que tú eras el comandante-en-jefe para no tener que tomar ninguna decisión real. Has estado dejando que tu mente haga toda la escogencia, pero tú vives en tu corazón. No eres tu mente. 

Sí, pensaste que eras tú el que hacía todas las elecciones pero rara vez alguna elección viene de tu corazón. Probablemente cerca del 95% de todas las elecciones que hacen los humanos son sólo juegos en que la menta está atrapada en jugar y tiene poco que ver con el verdadero deseo del corazón. Por esta razón tantas personas no son autenticas, aunque si les preguntaras te dirían que lo son. Pero sé por experiencia propia que incluso cuando juraba sinceramente que sólo estaba siendo quien soy, en el fondo sabía que sólo era puro teatro. Y no hay nada de malo en actuar, pero cuando no eres consciente de ello, pensando en cambio que esto es quien eres, la vida no es divertida, por lo que la mente tiene que compensar fabricando emociones que te harán sentir algo, cualquier cosa, y entonces piensas que estás bien porque sientes algo, aunque sea dramático. 

Has entrado en el proceso de recordar quién eres realmente cuando empiezas a ver a la mente haciendo lo suyo, viendo un problema percibido y luego buscando una solución, y te das cuenta de que todo es un juego. Nada de ello es real, aunque como el creador divino-el maestro manipular de la energía-has hecho que parezca muy real en tu mundo 3D. ¡Así de increíble eres como creador! 

Ahora, dependiendo de lo muy apegado que estés a creer que eras tu mente, esto podría ser sólo el comienzo de un proceso muy largo de recuerdo y olvido pero sin embargo, si decides pasar por este proceso hasta el final, dará como resultado el final de todo el sufrimiento en tu vida porque todo el sufrimiento se produce cuando estamos de acuerdo con y respondemos a las emociones fabricadas de la mente. La verdad es que la mente en realidad ha estado pidiendo por mucho tiempo que la releven de sus obligaciones. Todo lo que realmente quiere es algo de paz y tranquilidad. La razón por la que le encanta crear drama es porque tú estuviste de acuerdo con este juego. Cuando ha generado temor y te dijo que sin ello no tendrías nada que hacer y ni siquiera sabrías que estás vivo, continuamente has acogido esto. Pero la mente sólo quiere un poco de paz y tranquilidad porque en el fondo, eso es lo que tú realmente quieres -experimentar tu estado natural de ser-que es el gozo. 

La mente no es una muy buena guía en términos de guiar las elecciones más importantes en tu vida, pero es una maravillosa herramienta que te puede servir para hacer tareas prácticas. Lo que tienes que hacer es amigarte con ella. Observa el juego de la mente y, puesto que le diste este trabajo, permítele que siga comandando mientras que al mismo tiempo, cuando te sientas listo, empieza a educarle suavemente, agradeciéndole por un fantástico trabajo bien hecho, y luego le dices que tú eres el maestro (o actor) y que vas a empezar a decidir cuáles papeles vas a representar y cuáles papeles vas a soltar porque ya no te sirven. Entonces suavemente comienza a re-dirigir a la mente hacia papeles para los que es mucho más apta, tales como preparar un viaje o conseguir todos los detalles con el fin de publicar un libro, o lo que sea apropiado para ti. Haces esto con una gran cantidad de compasión. Si te descubres juzgando a la mente, sintiéndote impaciente con ella, está bien, pero entiende que aborrecer un juego ilusorio que tú creaste no es lo más conveniente. Ahora es el momento de ser plenamente consciente de quien realmente eres como el creador. Es hora de hacer una nueva elección de soltar quien tú pensaste que eras-tu identificación con lo que no es real-responsabilizándote como el creador del juego honrando tu creación y permitiéndola. A medida que tu compasión por tus asombrosas habilidades de creadorazgo se expande, así también tus experiencias con tu estado natural de ser. El gozo aparecerá con más frecuencia. Una vez más, la respiración es tu mejor alternativa para lograr esto, y como ya he compartido, también notarás que estás creando un espacio seguro dentro ti, donde puedes ir cuando las cosas se ponen turbulentas. 

Las emociones volarán, garantizado, porque esta es la experiencia habitual que has creado que se ha convertido en tu vida-y eso está bien-. Una vez más, hónrate por eso, por un trabajo bien hecho. Y al volver una y otra vez a tu espacio seguro donde sabes quién eres, serás capaz de permanecer en un estado compasivo lo suficiente como para permitir que tus aspectos emocionales empiecen a volver a casa. Se integrarán dentro de ti. 

Me está llegando una imagen de una mamá gallina que tiene muchos polluelos que cuidar. En un primer momento la mamá está perdida, enredada en el mismo estilo de vida de correteo frenético en que los polluelos están perdidos. Cuando esos polluelos ven a su mamá, piensan que ella es uno de ellos porque se ve y actúa igual. Ah, pero un día la mamá tiene una experiencia en la que se acuerda que es la mamá. Entonces es capaz de volver a identificarse con todo el amor y la compasión que una mamá siente hacia sus hijos y de repente se da cuenta de que lo único que quiere es traer a casa a sus polluelos donde se sentirán seguros y cómodos. Así que hace un llamado a todos sus polluelos para que vuelvan a casa. Cuando ellos escuchan este llamado se sorprenden al principio porque pensaban que la conocían, pero cuando miran de nuevo se dan cuenta de que realmente no la conocían en absoluto. Y así, lentamente vuelven a la mamá. 

Tú eres la mamá gallina por así decirlo de todos tus aspectos emocionales que has creado a lo largo de los siglos. Una vez que te sientes seguro dentro de tu propio espacio interior, formulas el llamado sonoro a todos tus aspectos. Les haces saber que tú eres el creador, padre, Dios, amante-cualquier papel que anhelan-tú lo eres. Tus aspectos pueden estar esparcidos por todo el universo inter-dimensional, pero cada uno escuchará ese llamado, sin importar lo lejos que puedan estar o por débil que pueda ser el llamado, su curiosidad se aviva. Ellos querrán saber de dónde viene el llamado y de qué se trata. Y ya que que cada uno se aventura de vuelta a la fuente de ese llamado, que es tú, sólo para ver de qué se trata todo esto, cada uno con el tiempo sentirá en tu energía. 

Los aspectos que no están tan atascados serán los primeros en volver a casa. No necesitan mucho. Incluso un pequeño espacio seguro les basta. Te reconocerán como su creador y con mucho gusto volverán a casa y tú serás capaz de darle la bienvenida con los brazos abiertos. Como vuelven a casa, integrándose dentro de ti, te expandes en tu capacidad para permanecer enfocado en quien tú eres, lo que significa que tu espacio seguro se expande. Literalmente te vuelves más grande, más fuerte, más claro, más conectado con lo divino dentro de ti. Esto significa que ahora eres más capaz de permanecer firme en tu presencia divina aun si un aspecto más fuerte, más perdido, más escéptico, u odioso aparece en tu puerta para chequearte, en última instancia queriendo volver a casa también. 

Que no te quepa la menor duda, cada uno de tus aspectos realmente quiere volver a casa, porque esto es lo que han esperado desde el día que los creaste. Sin embargo, quieren saber si realmente eres su creador y si realmente quieres que vuelvan a casa. Te echarán un vistazo para ver si eres real o si eres un impostor y ellos sabrán si lo eres o no porque energéticamente están atados a ti. Si sienten en tu energía y perciben que es de aceptación hacia ellos y es compasiva, entonces confiarán en ti lo suficiente para volver, y van a traer a todos sus problemas con ellos. Esto significa que vas a experimentar todos sus problemas, ya sea ira, odio, venganza, celos, seducción sexual, o lo que sea. 

A medida que estos aspectos centrales se aparecen y sientes sus problemas, es importante que permanezcas conectado a quien realmente eres y seas consciente y sepas que no eres su problema-eso no es quien eres-. Eso es sólo un papel que has estado desempeñando pero tú eres el creador-no ese personaje-. En tal consciencia y conocimiento, tal energía segura, puedes rodearlos con tus brazos compasivos y energéticos y darles la bienvenida a casa, con todo y sus fuertes problemas. Eso es lo que va a permitir que estos aspectos centrales se integren, lo que por supuesto significa que tú te expandirás aún más. Estás ahora incluso más anclado y equilibrado, más firmemente plantado en tu espacio seguro, y más capaz de manejar los problemas aún más fuertes en caso de que aparezcan. Eventualmente, así es como el meollo de los aspectos centrales con los que más te has identificado, en que más has creído, estado más atascado, y más esclavizados a, podrán volver a casa. Esta integración tarde o temprano va a pasar con la mente también, porque ella también es un aspecto de ti que quiere volver a casa. Un día de forma natural va a reconocer que todo lo que realmente quiere es algo de paz y tranquilidad, que tú eres el maestro, y que con tu concesión, ella también se rendirá a ti, devolviéndote su papel de comandante en jefe-a tu corazón-. 

Este es el proceso de la expansión de ti-el verdadero tú-hacia un espacio seguro lo suficientemente grande como para abrazar tu universo entero, el que tu mente ha estado percibiendo con todos sus problemas y todos sus intentos por resolver esos problemas. Este es el universo que creaste y cuando puedas abrazar a cada uno de los aspecto de ello sin excepción, cuando todos tus aspectos hayan vuelto a casa incluyendo tu mente, ese será el día de la verdadera libertad y gozo porque habrás vuelto una vez por todas a tu estado natural de gozo. Esto se llama elegir tu soberanía. No habrá más aspectos emocionales que queden para desequilibrarte. ¿Por qué? Porque has hecho una elección consciente de permitirles a todos volver a casa sin resistir o negar ningún aspecto de ti mismo, y una vez que están en casa, están a salvo. Ya no tienen ninguna necesidad de manifestar en acciones su problema de nuevo. Eres el comandante soberano de todos ellos. 

Esto no significa que desaparezcan, ni mucho menos. Significa que ya no les incumbe. Ya no les importa. No es importante para ellos si tienen a alguien ahí que simpatice con ellos, o alguien con quien desahogarse, lo que sea que solían necesitar manifestar en acciones-todos estos juegos que tus aspectos habían estado jugando con el fin de alimentarse de otros- que los mantenía vivos, y que siguieron dándoles fortaleza o energía, que se identificaban con su problema. Cuando te has tomado tu tiempo para escucharlos, para sentarte con sus problemas sin juicio o un deseo de deshacerte de ellos, y al mismo tiempo, no identificándote con ellos o habiéndoles permitido alimentarse de ti, entonces se rinden a ti como su creador y maestro y renuncian a la necesidad de jugar el juego. Es por eso que ya no necesitan o siquiera quieren manifestarse en acciones. Ya no les importa su problema porque se sienten seguros y aceptados y por lo tanto, sanados. Ya no se identifican con su problema. Sueltan su definición particular, lo que significa que tú ya no estás identificándote con ellos. Sabes quién eres y estás a salvo y bien con ser lo divino. Ya no necesitas mirar fuera de ti a nada ni a nadie para alimentarte, o adquirir algún tipo de aceptación o aprobación o comodidad o simpatía o lo que sea que antes te veías en la obligación de hacer-sólo porque no sabías quién eras-. No te dabas cuenta que tenías todo lo que necesitabas dentro de ti. No eras consciente de eso. 

Esta es la belleza de lo divino. Adora todo acerca de ti porque sabe que deliberadamente elegiste separarte de él, olvidarte de quién eras, con el fin de tener la experiencia de actuar, descubrir, y experimentar la vida. Sabe que tal elección automáticamente significó que ibas a experimentar un montón de cosas nuevas-emociones a las que no estabas acostumbrado-. Lo divino sabía que el potencial era muy fuerte, que ibas a perder el control y alejar estas emociones. Sabía que esto quería decir que te ibas a consternar emocionalmente, que te ibas a alejar de ti mismo, que te ibas a perder y atascar, y que te ibas a encontrar deambulando sin rumbo por la vida, quizás a través de varias vidas. Pero lo divino te ha amado a pesar de todo. Ha adorado cada cosa acerca de ti, cada decisión que alguna vez has tomado. Estaba emocionado de ver lo que escogerías y honró cada elección sin juicio. No tenía ninguna norma y reglamento que tuvieras que seguir. Los humanos inventaron todo eso-más juegos de la mente-. 

La fusión de lo divino con el humano es un proceso de identificarte poco a poco con lo divino, regresar a estas mismas cualidades compasivas y adorables que han estado dentro de ti todo el tiempo pero simplemente no recordabas. Este proceso es el final del sufrimiento porque conscientemente estás eligiendo liberar cualquier necesidad de identificarte con el aspecto de la mente que le encanta percibir un problema y luego tratar de encontrar una solución. Esta fabricación mental del drama y tu identificación con ello, creyendo que así son las cosas, que esto es quien eres; esta es la razón por la que sufriste. Pero el proceso de despertar a quien realmente eres, de recordar que tú eres el creador, que tú eres el ser compasivo y amorosamente incondicional que debajo de todo el drama y el sufrimiento te estaba adorando y animando, esto es lo que en última instancia te va a permitir experimentar la verdadera libertad, lo que significa el derecho a vivir sin estar esclavizado a algún aspecto de ti. 

Cuando hayas alcanzado este nivel de soberanía en tu vida, eres libre de estar a cargo en todo momento y todos los aspectos de ti no tienen ningún problema con esto en absoluto. De hecho, están felices como una lombriz porque nunca quisieron estar atascados en primer lugar. Nunca quisieron estar separados de ti, energéticamente distantes. Son tú así que lo único que querían era volver a unirse a ti. Tienes una conciencia consciente de cada aspecto, de porqué lo creaste en primer lugar y eres libre de elegir desempeñar el papel de cualquier aspecto que tengas ganas de desempeñar, quizás varios a la vez, sin tener la experiencia de ellos compitiendo o luchando entre sí. 

El proceso de recordar quien realmente eres es como despertar de un sueño en el que el juego y alimentarse energéticamente era la orden del día-esclavitud y entrampamiento- estar perdido en este juego de ilusión. Pasaste vidas encerrado en una identidad particular de quien tu mente pensaba que eras. Sin embargo, hoy, que es un tiempo que algunos llaman la Nueva Energía, un despertar de este sueño ha comenzado. Muchos están teniendo la experiencia de recordar su estado natural de gozo, lo que les proporciona un saber sobre quien realmente son, y que no son su mente o emociones. Una vez que hayas tenido esta experiencia, no puedes volver a la normalidad. Esto es lo que tu mente intentará hacer, jugar cualquier juego en que te has sentido seguro jugando, pero en el fondo sabrás que nada de eso es real, ya que no es quien realmente eres. 

El proceso de cada persona es diferente y todos van a su propio ritmo porque cada uno de nosotros hemos estado históricamente jugando nuestros propios juegos únicos. Otros se han mezclado con tu juego, pero el tuyo es una serie única de juegos en el que has creado una serie única de aspectos emocionales que sólo tú puedes traer a casa. Nadie más puede hacerlo por ti, ni nadie más es responsable de esto porque tú solo eres un creador soberano. Lo que tú creas es lo que tú creas, es tu creación, de nadie más. Ellos no pueden traer a tus aspectos a casa más de lo que tú puedas traer sus aspectos a casa. Cuánto dura este proceso no importa porque es único para ti y será tu nivel de disposición a entregarte a lo divino por medio de la confianza suficiente en ti mismo como para alejarte de la identificación con tus aspectos lo que determinará cuánto dura. 

En conclusión, de todas las cosas que están sucediendo en todo el mundo hoy en día, el fenómeno más emocionante de todo lo que está ocurriendo es que hay cientos de miles de individuos que saben sobre este despertar, sobre este proceso de recordar quienes realmente son, y para ellos el proceso de fusión con lo divino está en pleno apogeo. Conscientemente están eligiendo salirse del sueño mediante la identificación con lo divino. ¿Eres uno de ellos? 


Por Paul Raining

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